Al fascismo lo paramos con más feminismo
El 8 de marzo no es una fecha simbólica. Es memoria, lucha y horizonte. Es la expresión viva de siglos de resistencia frente a un sistema que se sostiene sobre la desigualdad, la violencia y la explotación de nuestras vidas. Ningún derecho nos ha sido concedido. Todos han sido conquistados. Y todo lo conquistado puede ser arrebatado si no seguimos luchando.
MANIFIESTO 8M PODEMOS EUSKADI
El 8 de marzo no es una fecha simbólica. Es memoria, lucha y horizonte. Es la expresión viva de siglos de resistencia frente a un sistema que se sostiene sobre la desigualdad, la violencia y la explotación de nuestras vidas. Ningún derecho nos ha sido concedido. Todos han sido conquistados. Y todo lo conquistado puede ser arrebatado si no seguimos luchando.
Vivimos un momento político en el que el antifeminismo ya no se disfraza: se organiza, se financia y se coordina para frenar avances y desmontar derechos. Los discursos reaccionarios que niegan la violencia machista, atacan la educación sexual, ridiculizan al movimiento feminista o criminalizan a las personas LGTBIQA+ no son opiniones inocentes. Son ofensivas ideológicas planificadas para reinstaurar jerarquías de género, clase y origen. FRENTE A QUIENES QUIEREN HACERNOS RETROCEDER, RESPONDEMOS CON MÁS FEMINISMO, MÁS ORGANIZACIÓN Y MÁS CALLE.
Las violencias machistas siguen atravesando nuestras vidas en todas sus formas: física, sexual, económica, simbólica, institucional y digital. El acoso online, la difusión de imágenes manipuladas, los ataques coordinados contra mujeres que participan en la vida pública o la reproducción de sesgos sexistas en sistemas tecnológicos son nuevas armas del mismo patriarcado de siempre. Pretenden disciplinarnos, silenciarnos y expulsarnos del espacio público. NO LO VAN A CONSEGUIR.
Denunciamos la cultura que nos quiere con miedo, que nos responsabiliza de las agresiones que sufrimos y que limita nuestra libertad en nombre de una falsa protección. Nos quieren prudentes, calladas y obedientes. Nos tendrán organizadas, combativas y libres. Defendemos un modelo democrático basado en derechos, garantías y consentimiento. Ningún poder económico, político o mediático puede servir de refugio para los agresores ni de mordaza para las víctimas. DEFENDER EL FEMINISMO ES DEFENDER LA DEMOCRACIA.
La desigualdad material sigue marcando nuestras condiciones de vida. La feminización de la pobreza, la precariedad laboral, la crisis habitacional y la sobrecarga de cuidados demuestran que el sistema económico se sostiene sobre trabajos invisibles realizados mayoritariamente por mujeres. Reivindicamos una transformación profunda que coloque la vida en el centro y no el beneficio. Exigimos servicios públicos fuertes, redistribución de la riqueza y un sistema público de cuidados que garantice tiempo, autonomía y dignidad.
Nuestro feminismo es antirracista, internacionalista y antifascista. Sabemos que las guerras, el militarismo, las fronteras violentas y las políticas migratorias racistas golpean con más dureza a las mujeres. Reconocemos la lucha de las mujeres migrantes y racializadas y denunciamos cualquier sistema que pretenda negarles derechos. SIN DERECHOS PARA TODAS, NO HAY DEMOCRACIA.
Las instituciones públicas no pueden ser neutrales. Deben posicionarse con claridad del lado de los derechos feministas. Gobernar es tomar partido. Y hoy tomar partido significa blindar recursos, impulsar políticas deigualdad, combatir los discursos de odio y garantizar espacios seguros para todas. NO ACEPTAREMOS RETROCESOS, RECORTES NI TIBIEZAS.
El feminismo no es una agenda sectorial. Es un proyecto político de transformación social que propone sociedades más libres, más justas y más democráticas. Frente al odio, respondemos con derechos. Frente al miedo, con organización. Frente al retroceso, con más feminismo.
Este 8M llamamos a la movilización masiva, a ocupar las calles, a desbordar las plazas y a sostener juntas la lucha feminista. Porque los derechos se conquistan luchando y se defienden organizadas. Y porque frente al odio, la reacción y el fascismo, la respuesta es clara, colectiva y contundente. Y PORQUE, AYER, HOY Y MAÑANA, AL FASCISMO LO PARAMOS LAS FEMINISTAS.
PODEMOS Ahal Dugu